El jardín que fue enjaulado nada más nacer.
La silla que jamás será sentada.
La barbacoa que se incendió recordando viejos veranos.
El sauce al que condenaron a llorar.
Las lágrimas de la naturaleza resbalan por las paredes de cemento.
Las hojas trepan buscando el resquicio de la frágil y encapsulada libertad.
:) precioso
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