domingo



Caminé un buen rato bajo las luces de la noche y me culparon por querer conocer sus sombras, sus deformadas y borrosas siluetas .
Me hicieron cómplice de una tristeza en la que yo poco tenía que ver.
Me proclamaron rey de la melancolía, siendo mi único afán querer conocer en la orilla de qué río lloraba la felicidad.